La disrupción digital está ya incluida en cualquier plan estratégico de la industria bancaria. Y en muchos foros se habla ya de la “uberización” de la banca y de los servicios financieros.

El volumen de negocio que ha pasado en los dos últimos años de la industria bancaria tradicional a las denominadas startups fintech ha sido considerable, liderado sobre todo, por el crowdlending.

Hace unas semanas, la Unidad de Inteligencia Económica de “The Economist” publicó un interesante informe titulado “The disruption of banking”. Para la realización de este trabajo, la publicación realizó una encuesta a más de 100 ejecutivos senior de la industria bancaria y a otros tantos ejecutivos de empresas fintech.

Lo relevante del informe es el planteamiento que ambos lados del mercado tienen sobre la irrupción de la tecnología financiera y del papel que juegan ambos respecto a este nuevo escenario.

Fintech: la perspectiva de los bancos

Actualmente más del 90% de las transacciones se realizan aún a través de la industria bancaria tradicional, y muchos aspectos de la industria están protegidos por la regulación gubernamental. 

Aunque los hábitos de los consumidores están cambiando en la forma en la que ellos quieren cubrir sus necesidades. En este sentido, más del 90% de los ejecutivos consultados afirmaron que el Fintech tendrá un impacto significativo en el futuro inmediato de la industria bancaria; y más de la mitad (54%) creen que los bancos están aún ignorando el reto que supone hacer cambios parar afrontar esta disrupción (Fuente: The Economist”)

industria bancaria y fintech

En cuanto a las barreras que pueden debilitar la posición competitiva respecto al Fintech, los ejecutivos consultados piensan que: “Una visión digital, clara y estratégica”, “El peligro de brechas de seguridad”, y “Una cultura que se adapte rápidamente al cambio” son los tres primeros escollos a los que se enfrentarán en los próximos años sus organizaciones.

Las fortalezas que la industria bancaria tiene respecto al Fintech se centra en “Reputación”, “Lealtad del cliente”, “Tener una base suficiente de clientes” y “Experiencia en la gestión del riesgo”.

Fintech: la perspectiva del Fintech

Una de los hallazgos más importantes del informe respecto a los ejecutivos Fintech consultados es que “respetan a los bancos más que los banqueros”.

Al ser preguntados por el equilibrio futuro entre ambos segmentos, los ejecutivos Fintech fueron claros: los bancos seguirán dominando el mercado; y sólo un 5% de ellos afirmaron que los bancos serían players menores en el sector.

Las debilidades que plantean los directivos de las fintech se centran en: “Ausencia de experiencia en la gestión de riesgos”, “No tener el suficiente capital invertido”, “Liderazgo inexperto” y “Ausencia de confianza en el cliente”.

Por contra, piensan que son fortalezas: “Centrarse en una gama limitada de productos”, “Ausencia de sistemas legales”, “Agilidad y velocidad en el mercado” y “Capacidad para innovar”, fundamentalmente.

No hay duda de que la confianza del cliente en las Fintech y la legislación son dos de los puntos clave en este aspecto, aunque también hay que poner el foco en los productos financieros sobre los que las startups fintech pueden arañar parte del pastel a la industria bancaria tradicional.

Según el informe de The Economist, el equilibrio en productos en la relación industria bancaria y Fintech es el siguiente:industria bancaria y fintech

¿Cómo afrontan ambos segmentos el futuro?

1- Simbiosis

Valorar fortalezas y debilidades de ambos permite atisbar algunos movimientos importantes. En este punto, el informe valora las fortalezas de la industria bancaria y la debilidad de las Fintech.

El Fintech puede proveer a los bancos la habilidad de moverse rápidamente en el mercado y de innovar tecnológicamente. Muchas startups fintech actúan ya como nuevos intermediarios que no asumen los riesgos de las operaciones que llevan a cabo.

Al fin y al cambio las Fintech necesitan clientes y los bancos tienen clientes. La confianza es una pieza clave en este entramado,. Las Fintech son aún jóvenes en el mercado, y muchos clientes confían todavía en la industria bancaria tradicional.

2- Integración

Por contra, en este punto se trata de cotejar las debilidades de la banca con las fortalezas de las startups fintech.

Este movimiento implica combinar dos tecnologías, infraestructuras, puntos de contacto con el usuario, etc. En caso de integración todo debe tener un plan de integración.

Además, se “enfrentan dos culturas organizativas muy distintas”. Imponer determinadas prácticas podría hacer que la agilidad que una startup tiene se vea absorbida por la excesiva burocracia que un banco pueda tener.

La integración regulatoria es una prioridad inmediata, al igual que la seguridad de datos (e integración). En estos casos, en el acuerdo se deben incluir todas estas premisas ya que garantizan confianza entre las partes y los usuarios del Fintech.

Queda mucho camino aún en la relación entre la industria bancaria y el Fintech, sobre todo en cuanto a la percepción que tienen los directivos de la banca de la amenaza y el riesgo que puedan suponer las nuevas tecnologías para la prestación de este tipo de servicios. Y recordemos que serán los usuarios los que elijan…

Enlaces de interés

Pablo Blasco Bocigas – Director de Fintech Spain

La disrupción en la industria bancaria

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